Suena el teléfono, aún no sé nadas de ellos, sólo sus nombres. Nervios y espectativas inundan la habitación de mi estudio en ese preciso instante, el corazón late deprisa. Contesto y empezamos a hablar sobre su boda, mis fotos y sobre vernos y conocernos. Quiero gustarles y que en el fondo se enamoren un poco de mí.

Mi trabajo es captar uno de los días más importantes de su vida. Me gusta fotografiar a parejas que valoren sus recuerdos, parejas que se apasionen cuando me cuentan su historia. Y eso es lo que pasó con Carolina y Albert. A quienes les agradezco que me eligieran y que compartieran conmigo un momento tan especial de sus vidas. Os dejó una pizca de ese día lleno de emoción. ¡Qué suenen los violines!.

 

003-storyboard

SHARE
COMMENTS

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies