Lucimar en el Universo Immaclé –  Atelier de vestidos de novia vintage en Barcelona

       

      El pasado mes de junio visitaba junto a Lucimar, una novia a la que le haría el reportaje de Boda el día de San Juan, el Atelier de la diseñadora Imma Clé en Canet de Mar, un pueblo costero situado a unos cuarenta minutos de Barcelona. Sólo con entrar, el tiempo se detuvo en mi interior en este pequeño universo de amor por la moda. No sabía donde mirar; la decoración, los detalles, los accesorios, las vistas al Mediterráneo que atravesaban el interior de sus enormes ventanales de cristal, o tal vez podía detenerme a leer su pared de pizarra llena de dedicatorias de novias procedentes de todo el mundo y finalmente caer rendida de amor.

       

       

      Vestidos de colores pasteles y empolvados, el amor por el estilo vintage y la alta costura, la seda, el tul y las blondas, son algunos de los ingredientes imprescindibles en estas delicadas prendas, diseñadas frente al inmenso azul y pensadas para mujeres con personalidad y pasión por la alta costura.

       

       

      La casa es obra del arquitecto David Sainz, su marido, una creación arquitectónica donde se fusiona exterior e interior y donde la luz es la alegría que lo impregna todo. Es en este espacio, al que denominan “caja de zapatos abierta al mar”, donde Imma Clé recibe la visita de novias procedentes, no sólo de Catalunya sino de diferentes partes del país e incluso del mundo. Ella es una diseñadora con prestigio internacional pero con los pies tocando a tierra y con esa sencillez, amabilidad y simpatía nos abre las puertas de este cuento.

      Imma supervisa el trabajo personalmente, ante todo quiere mantener su autenticidad, algo que su mirada subraya cuando habla sobre su oficio, evolución y crecimiento. Cada vestido está hecho a medida, son únicos y Lucimar se enamoró de este precioso diseño de la colección Tánger y Tierra Mar, un vestido que no podía estar más acorde a su belleza éxotica del Brasil.

       

       

      Gracias a IMMACLE por dejarme tomar parte de esta aventura en la historia de Lucimar, mil gracias.

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