SESIÓN DE FAMILIA EN BARCELONA

       

      Angelina, Alex y Érika, son mis fans preferidos, ¡qué digo mis fans!, yo soy su fan. Los conocí en su boda y a la cual tuve el honor de ir como fotógrafa. Una boda civil que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú con la posterior celebración en el Lumine Restaurant & Beach Club en Salou. Una de esas bodas entrañables para un fotógrafo, y difíciles de olvidar para cualquiera. Desde entonces, a la familia de Angelina le gusta celebrar cada aniversario de Érika conmigo y hacerse un reportaje fotográfico de familia. Ver a mis familias crecer año tras año y confiar en mi, es una de las cosas que más me pueden llenar, además ello supone un reto, el de ofrecer mi contínua mejora como profesional. Vienen desde Vilanova hasta mi estudio y hacemos una sesión familiar y al terminar sin haber visto el resultado,  ya se quieren queda con todas las fotografías, lo cual aún me alaga más.

      Os prometo que no tengo preparado un guión para cada familia, me dejo llevar en el sentido literal de la palabra y poco a poco vamos rompiendo el hielo. Es verdad que a veces hay unos trucos que hacen que se os arranque la sonrisa y os volváis más juguetones y ahí estoy yo para captar el momento. ¡Esa es mi técnica!. En esta ocación nos fuimos a un parque que tengo cerca de mi estudio en Hospitalet Centro. Me gusta mucho el verde y la naturaleza y este es un parque ideal con caminos de puertas antiguas de madera, paredes de piedra y las flores trepando por éstas.

      Ser fiel cada año al mismo fotógrafo, wow, no es algo fácil de conseguir, pero modestias a parte, he de reconocer que me lo curro bastante. Primero, aunque establezco formalmente un horario, pocas veces me veréis mirar el reloj, estoy más bien pendiente del estado de los peques, que sé que es efímero y hay que aprovechar sus momentos de subidón al máximo y luego ofresco unos productosa donde imprimir el resultado que son pura delicatessen. Angelina sabe que el tiempo pasa volando y no quiere perderse un año sin ver como va creciendo la niña de sus ojos. Y es verdad, el tiempo vuela y lo digo porque cada vez que veo por ejemplo a Érika, ¡flipo!, así, tal cual. Que alguien de lejos te retrate como eres, es un privilegio y no estaría por demás tener una hucha donde ir ahorrando para un reportaje de fotos y si puede ser con algo impreso. Os invito a que no pospongáis cada año un reportaje familiar y aunque sea una mini sesión, vayáis documentando vuestros lazos y paso por la vida de las personas que son más importantes.

       

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